lunes, 14 de julio de 2008

Regresar a casa.

Llueve y no nos apuramos, el agua de tus ojos se va con el agua que cae del cielo, me paso el tiempo mirando al cielo y me pienso en el universo junto a ti, miro los reflejos en los que estamos tú y yo, camino y miro pensando arena, pensando en ti, estas cosas que pasan diariamente son las que hacen de esta una vida espectacular. Ya no lloras, ríes, te gusta la lluvia y sabes que todo va a estar bien.

Fue un sábado usado correctamente, tú y yo despertando, tú sirves mi tazón de cereal, yo sirvo el tuyo; luego dormir toda la tarde, bañarnos y dormirnos de nuevo, estar juntos, no nos damos cuenta cuando dan las ocho de la noche, vamos a una fiesta y se nos hace un poco tarde. Me vestí lentamente mientras tú, vistiéndote rápidamente tardas más, no importa, me gusta sentarme en la cama y verte ponerte y quitarte blusas hasta que encuentras la adecuada.

Todo el mundo tenía hambre, nosotros teníamos doce latas de mi cerveza favorita y dos ángeles que nos cuidan. Todo el mundo nos saluda, todos son amigos y todos nos divertimos juntos, pasaron las horas y tú tenías cada vez más sueño, aguantas un rato más, siempre se puede aguantar más. Y eran poco menos de las cinco de la mañana cuando empezó la lluvia, no necesitamos más excusas para regresar a casa.

Nadie en este mundo se atrevería a decir que nos somos felices, mira tu rostro, ahora mira el mío, estamos mojados, sonríe conmigo. La lluvia terminó antes de que abriéramos la puerta, la fiesta fue buena pero tú eres maravillosa y yo no puedo sentirme más feliz .Ya es domingo tú llorabas de alegría cuando caminábamos a casa y antes de la lluvia, yo no puedo dejar de sentir que me estoy volviendo loco y eso es demasiado bueno, no tengas miedo, no importa a donde me lleven, tú y yo sabemos que me encantan las paredes acolchadas.

Creative Commons

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.