El sillón del pasado
tiene de olor al barro,
por recordar y saber
aquello que no será
y todo lo que no es.
Las tardes púrpuras
con media taza de café
rompen en dos las semanas
dejando vacías las camas
bajo la media luz del ayer.
Las secas y muertas hojas
a las lágrimas alfombran,
lágrimas pálidas
que arrancó la brisa
cuando huyó sin volver.
Un recuerdo retrospectivo
escribe lo que pudo ser:
la neblina gris del olvido
que jamás olvida la lejanía
cruel de lo que ya fue.
Y estas letras tardías
presentan carta sin marcar
de un caprichoso talvez
que bajo la luna sombría
y tras una ventana vitral
anuncia el final de su ser.
viernes, 18 de diciembre de 2009
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4 comentarios:
Me enkanto *0*
Muchoo
Y k lindo enkontrar un poko de lo k dije.. jsjsjs-.. gracias chiko por tomarle un pokito en kuenta, Te quiero.
Me gusta lo que escribes, tienes blogs muy buenos, que andes súper, adiós :)
Hola, me alegro haber pasado por aqui, porque me ha encantado tu blog, estaré pendiente cuando publiques más y más.... Pasate por mi blog, te espero por allí, un besote desde Salamanca (España)
y esas las mejores... las ocultadas y que sólo unos pocos sienten.
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