jueves, 3 de diciembre de 2009

Una por él, una por ti.

Dos cervezas son lo mismo que ninguna cerveza, pero siempre son mejor que no hacer nada. Nosotros bebíamos cervezas toda la tarde y fumábamos cigarros de chocolate, a veces también fumábamos un poco de mota y nos perdíamos en el sopor con la tarde. Salíamos todas las noches y bebíamos más cervezas mientras buscábamos algún bar al cual meternos, buscábamos a las chicas de los cuentos que escribíamos pero parecían no estar en ninguna parte. Era al calor de la borrachera que parecía que esas chicas empezaban a darnos pistas, quizá eran la sonrisa de la muchacha de la barra o los ojos negros de la rubia que está con sus amigas; al final todos los bares cerraban y nosotros sin poder encontrarlas, salíamos con muchas muchachas y escribíamos también de ellas pero nunca eran todo lo que esperábamos.Escribo sobre mujeres que no existen y luego cuando me doy cuenta me enamoro de ellas. Él empezó la pseudo autobiografía de una de ellas y me gustaba mucho leerla, en sus historias nos buscaba y pensaba mucho en nosotros, no éramos su príncipe azul ni mucho menos, sólo dos extraños con quien le gustaría pasarla bien y salir de fiesta, era todo lo bonita que podíamos desear y siempre andaba cerca de nosotros, la conocíamos en la fiesta de una desconocida donde estaban todas las demás chicas que habíamos pensado, resultó ser suya la casa y nos quedábamos hasta el final fumando marihuana y riéndonos de todos los demás.Y ahora aquí estás tú frente a todas ellas, te reconozco pues yo también te he descrito, me dices tu nombre y me suena a que todo está siendo real, esta es tu casa y es tu fiesta, te reconozco por cada una de las cosas que van pasando. Cuando nos pediste una fumada fue cuando entendí todo, se estaba escribiendo el final del libro de mi amigo, él se dio cuenta y parecía estar redactando todo mentalmente, no quería perder ni un detalle. Todos creerían que él estaba muy drogado, pero no era sólo eso, su sueño se estaba haciendo realidad, tú y yo caminábamos de la mano y él un poco más atrás.

Íbamos a nuestro departamento, dónde él quería escribir ese final y donde nosotros podríamos seguir adelante en lo nuestro. Tú querías llegar a aspirar algunas cosas y nosotros ya no teníamos nada en los bolsillos, sólo cervezas frías en las manos. Que un auto se detenga no significa que los demás lo harán, así que tienes que correr muy deprisa sino quieres que te pisen las piernas. El camión era muy largo como poder ver al otro que venía detrás, corrimos pero él se entretenía con la pipa y probablemente nunca se dio cuenta. Voló más de lo que hubiera imaginado y corrí mucho para ir a verlo, estaba deshecho sobre el piso y un charco alrededor, me dio la pipa que no había soltado y se sacó algunas cosas de los bolsillos.

Nunca me dijo cual era el final de su historia y yo me drogo mientras leo una y otra vez esa novela incompleta, tú bailas en la sala y yo fumo mientras intentó pensar si esto es lo que él hubiera querido. Ahora que ya no está aquí me siento muy triste y el haberte encontrado parece lo mejor que me ha pasado en la vida. No sé como hubiera querido acabar su historia, pero a lo mejor era así, eres el cuento que nunca escribí y mi vida parece poder seguir adelante contigo, me haces reír y me siento bien a tu lado, si él estuviera aquí también estaría contento. Pero yo no comprendo como pude haber encontrado a la mujer de mis sueños y perder a mi mejor amigo en la misma noche, hoy varios días después lo único que puedo hacer es beber dos cervezas, una por él, una por ti.

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