Sé que comprar esa pistola no ha sido lo más sensato que hice este año, pero eso está por acabar y a lo mejor tenemos tiempo de volver a pensar todo. Sé que he hecho muchas cosas malas por ti pero créeme que nunca quise lastimarte, me compré una pistola pero sabes que nunca te apuntaré, quizás le dispare al primer tipo que se me ponga enfrente pero nunca a ti, aunque te cruces en el camino de la bala o me dejes tirado y camines hacia atrás. Yo quiero estar contigo si tú quieres estar conmigo, acabo de matar a un cabrón y puedes creerme que es un momento difícil, pero también lo es para ti, si te sientes mal, si te sientes culpable, es mejor que te vayas sin tocar nada, sólo mis huellas quedaran por aquí y a lo mejor me encuentren; si lo hacen quiero que sepas que nunca quise hacerte daño.
Pero si decides quedarte quiero decirte que de aquí en adelante sólo intentaré que estemos bien, tú me haces bien, si te quedas conmigo nos iremos de aquí, Londres, Madrid o Nueva York, estoy insistente e impaciente pero es que en realidad tengo miedo. La idea de que me atrapen me parece tan poco divertida como la idea de limpiar todo esto antes de irme, y te digo, no dejaré que eso pase. Yo ya no tengo el control de esta relación, hice el primer disparo y ahora te toca a ti, te entrego mi confianza y mi cariño y sé que tú haces lo mismo por mí.
La verdad es que no quiero estar juntos y sentirnos raros, quiero que estemos juntos pasándola bien, tomaremos algunas drogas y nos relajaremos, beberemos alcohol y no saldremos de nuestro departamento hasta que tengamos hambre de más. Iremos a Tokyo y no tendremos miedo porque para mí ahí todas las caras son iguales, quizá podamos superarlo y estar bien como aquella primera semana, buscaremos unas vías del tren y de nuevo caminaremos sin saber en dónde estábamos, sin pensar en nada que no seamos nosotros. No quiero hacerte daño niña, pero sé que te puedo hacer feliz, no soy uno de esos tipos que daba todo por ti y siempre iba un paso adelante en tus necesidades; sí tú me lo permites caminaré junto a ti y todos los obstáculos que tengamos que pasar los brincaremos agarrados de la mano. Entonces dejemos esto tal como está, toma tus cosas y vámonos, ya luego veremos que hago con la pistola.
Pero si decides quedarte quiero decirte que de aquí en adelante sólo intentaré que estemos bien, tú me haces bien, si te quedas conmigo nos iremos de aquí, Londres, Madrid o Nueva York, estoy insistente e impaciente pero es que en realidad tengo miedo. La idea de que me atrapen me parece tan poco divertida como la idea de limpiar todo esto antes de irme, y te digo, no dejaré que eso pase. Yo ya no tengo el control de esta relación, hice el primer disparo y ahora te toca a ti, te entrego mi confianza y mi cariño y sé que tú haces lo mismo por mí.
La verdad es que no quiero estar juntos y sentirnos raros, quiero que estemos juntos pasándola bien, tomaremos algunas drogas y nos relajaremos, beberemos alcohol y no saldremos de nuestro departamento hasta que tengamos hambre de más. Iremos a Tokyo y no tendremos miedo porque para mí ahí todas las caras son iguales, quizá podamos superarlo y estar bien como aquella primera semana, buscaremos unas vías del tren y de nuevo caminaremos sin saber en dónde estábamos, sin pensar en nada que no seamos nosotros. No quiero hacerte daño niña, pero sé que te puedo hacer feliz, no soy uno de esos tipos que daba todo por ti y siempre iba un paso adelante en tus necesidades; sí tú me lo permites caminaré junto a ti y todos los obstáculos que tengamos que pasar los brincaremos agarrados de la mano. Entonces dejemos esto tal como está, toma tus cosas y vámonos, ya luego veremos que hago con la pistola.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada