martes 17 de mayo de 2011

Razbliuto.

Me levantó a las tres de la mañana abrazando de nuevo la almohada que se ha movido desde mi
cabeza hasta mi costado, antes de abrir los ojos y ser consiente siempre pienso que eres tú.
Cuando suena el despertador son las 8 de la mañana y tampoco estas ahi a un lado, empieza la
fatídica hora entre el mundo de los sueños y el mundo laboral donde dejo consumir mi tiempo,
mis energías y mi razón.

El baño es lento, es bueno, fumo el primer cigarro mientras espero que
el agua se caliente. Me visto lentamente con la musica sonando y me pregunto si cada canción
es para ti, y sino lo es, entonces, ¿Para quien?

El día en el trabajo se agota lenta y largamente, salgo hacia el primer bar y bebo la primera
cerveza lentamente. La segunda y las consecutivas van pasando y ni siquiera me preocupo
porque se que tengo crédito abierto, solo quiero curar, olvidar, la tristeza. Es de madrugada y se
que no debería pasar por su casa, sin embargo la tabaquería de su cuadra me surte de Dan's de
chocolate.

Veo la luz de su cuarto encendida y el brillo de la televisión, me fumo un cigarro lo
suficientemente cerca para que huela nuestros cigarros favoritos, y escucho las dos voces que
platican, es mejor regresar a casa.

No quiero dormir temprano y no quiero despertar solo, se que nunca estaremos juntos de
nuevo, pero hoy aprendí una nueva palabra y solo puedo pensar en ella.

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