jueves 19 de mayo de 2011

Soneto para los dos.

La angustia a estas horas no quiere ceder,
qué pecado mortal se ha cometido,
¿por qué tanta inocencia ha de padecer?
¿Por qué esta noche ha de ser de sigilo?

La cuna de sonrisas rechinando
muestra su preocupación sincera,
¡maldita y tan desesperante espera!
mucho corazón se está desgajando.

Nada más grande que la fraternidad,
nada más auténtico, ni más leal,
ya el aire sopla "pronto mejorará".

Las palabras no tienen sitio alguno,
todo pasará y así sonreirá el mundo,
ya el viento sopla "sanará, ¡seguro!".

Creative Commons

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.